Malos malísimos

Este es un post friki que se me ha ocurrido tras analizar fríamente a Jeoffrey Baratheon, personaje de Juego de Tronos (sí, JUEGO DE TRONOS, que todavía no me he leído los libros). Este niño me parece un personaje totalmente odioso; es sádico, cobarde, ansioso de poder, desagradable, desagradecido y muchas más palabras hirientes. No puedo encontrar en él nada positivo. En Juego de Tronos, los personajes son bastante humanos, por tanto podemos encontrar algunos muy cabroncetes pero que tienen algún punto que los hace buena gente, o que por lo menos nos ayuda a entender su postura. Por ejemplo, Cersei Lannister es una tía bastante perraca pero la serie nos deja ver como ella lo da todo por sus hijos (y por Jamie) entonces podemos sacar un atisbo de bondad en sus actitudes. Igual es el caso de Meñique, que ha tenido actitudes muy feas (ejem, primera temporada, ejem) pero su amor por Cat nos parece un poco tierno por así decirlo. En cambio el puto niño Joffrey no nos da ni un respiro, es maldad pura y no vemos en él ningún lado amable, ni siquiera con sus familiares.
Por eso he caído en la cuenta de los diferentes villanos que encontramos en la series y películas y he querido hacer una lista con los que se me han ido ocurriendo (si tenéis más secciones o más ejemplos, no dudéis en comentar).

- Los malos-buenos: son aquellos que parecen malos durante toda la acción pero al final demuestran tener buen corazón. Aquí encontramos a Severus Snape, de la saga Harry Potter, [SPOILER] que siempre parece que quiere hacer daño a los protagonistas hasta que se descubren sus verdaderas intenciones.

- Los malos entrañables (también llamados "hijoputas con gracia"): son aquellos villanos sin corazón ni piedad pero que por alguna razón nos caen muy bien, ya sea por su estilo, simpatía o gracia. Aquí encontramos al maravilloso Master, de Doctor Who, que nos ha dado grandes momentos en sus apariciones; o James Moriarty, de BBC Sherlock, (¡larga vida a Andrew Scott!) que a pesar de ser el villano ejemplar ha sabido convertirse en uno de los personajes favoritos del fandom. También podríamos incluir aquí a los enemigos de Batman, que por su estilo molan bastante.

- Los malos que molan más que los buenos: su nombre lo dice todo, son aquellos que son mucho mejores que los protagonistas y que llega el momento en que prefieres que ganen ellos. Es el caso del Genei Ryoudan, de HunterxHunter, que me hizo amar la serie (y a Kuroro); o del grupo Juppongatana, de Rurouni Kenshin, que le daban tantas vueltas a los protagonistas que yo estaba deseando que se quedaran con Kyoto.

- Y luego están esos malos asquerosillos que no tienen ni calificación, y es aquí donde encontramos al bueno de Joffrey, junto con otros villanos totalmente desagradables y odiosos que carecen de aspectos positivos.

Y hasta aquí este post friki y sin sentido. Lamento haberos hecho perder el tiempo.

Adiós Skins (SIN spoilers)

Sé que ando con retraso, pero hoy me he terminado la 6º y última temporada de Skins (¡por fin! xD). Esta es una entrega poco recomendable de la serie, que pegó un bajón en la 4º temporada, logró remontar con la 5º y volvió a a bajarlo con la 6º, convirtiendo estos capítulos en los más locos y también tristes de su historia (especial mención reciben las dos primeras temporadas, las mejores sin duda).
Pero ¿qué más da? Para mi es una serie muy importante. Ha sido de mis favoritas desde el minuto uno y me ha dado muchos momentos maravillosos. Hay fiestas, alcohol, locura adolescente... pero es mucho más que eso, tiene muchísimo más que ofrecer. Yo he llorado, pero también he reído como nadie, he visto situaciones extrañas divertidísimas y he conocido a grupos geniales (y ahora imprescindibles) gracias a su BSO. Creo que es una serie en la que los personajes juegan un papel muy importante; los guionistas han sabido crear seres increíbles, algunos más que otros pero todos con su toque. Inolvidables serán personajes como Chris, Cassie, Sid, Jal, Anwar, Effie, Cook, Grace, Alo, Mini, Rich... hay algo en ellos (y en otros más) que hacen que esta serie sea lo que es.
¿Historias de adolescentes con problemas? tema recurrente, ¿historias inverosímiles? divertido y un poco más original, pero son los grandes PERSONAJES los que hacen esta serie. Cada capítulo es como un relato en primera persona donde puedes entrar a formar parte de quien lo cuenta, meterse en su piel. Y eso es lo que me llevo de esta serie, esos personajes para mí inolvidables.
El final, por su parte, ha sido como debería de haber sido. La sexta temporada es la más floja, desde mi punto de vista, pero el último capítulo es el broche de oro que se merecía Skins. Los protagonistas de la tercera generación (también mi menos favorita) han cargado con la responsabilidad de acabar de la mejor manera posible y, para mí, lo han conseguido. Es un final emotivo donde encajan todas las piezas del puzzle. Aún así, siempre me quedaré con el final de la segunda temporada y esas despedidas tan sentimentales, que aún me ponen los pelos de punta; pero he de reconocer que la seasson finale está muy bien traída y, por momentos como ese, no me arrepiento de haberme tragado la sexta temporada entera.


Para finalizar solo puedo decir adiós, como dice Rich, a esta gran serie y a todo lo que ello significa. Adiós y gracias. Para siempre, Skins.

Harry, el meticuloso

Clint Eastwood es respetable como actor, pero como director es enorme.
Hay varios directores que me gustan, como Eduardo Chapero-Jackson, Woody Allen o el propio Guy Richie, y tampoco es que sea muy entendida en este campo, pero creo que Eastwood da en mi punto clave. Dirige las películas de la manera que me gusta que sean dirigidas.
No abusa de la música, lo que para mí es algo clave. El sonido suele ser de ambiente y sólo hay música en momentos concretos.  Clint crea la situación como quiere, ya sea la luz o los actores, no usa la música para crear sentimientos. El sonido sólo es un complemento y no influencia a los espectadores.
Por otro lado, los planos son estupendos. No abusa de los primeros planos pero muestra lo que es importante para la obra. No hace planos rebuscados pero sí utiliza los movimientos de cámara de manera adecuada.
En el caso de su último trabajo, "J. Edgar", es destacable la fotografía y la ambientación de las distintas épocas. El maquillaje es quizás un poco excesivo pero no está mal. Los actores, muy bien elegidos (¡dios! Leonardo di Caprio está genial, es un pedazo de actor), hacen que los espectadores nos acerquemos a los personajes y hasta soltemos alguna lagrimilla en momentos sentimentales. La música, otra vez, es perfecta... poca y perfecta. Como negativo, puedo decir que es una película larga y, quizás, un poco lenta pero muy interesante y que nos descubre un poco más de la vida de este personaje.

En fin, esto es todo. Recordad que es solo una opinión, claro.

Hombres locos y trajeados (spoilers Mad Men, temporadas 1, 2 y 3)

Abro esta entrada para hablar de Mad Men, una serie conocidísima y que me recomendaron hace tiempo, pero que decidí empezar hace poco. Y no me arrepiento. No me suelo fiar mucho de los premios hasta que no lo veo con mis propios ojos, pero en el caso de Mad Men estoy completamente de acuerdo con los galardones que ha recibido. Es un gran serie, divertida y seria a la vez. Mezcla el trabajo de Sterling-Cooper con la vida personal de los publicistas, como en el final de la tercera temporada (3x13) cuando la venta de PPL compite en importancia con la separación definitiva de Don y Betty Draper.
Los actores están perfectamente escogidos y ninguno desentona en su papel. Los personajes son muy humanos, muy completos, no son sólo buenos y malos, divertidos y sosos, son personas con todo lo que ello conlleva. Evolucionan, cambian, maduran... y se equivocan como todas las personas. Un episodio importante para mí fue el del fallecimiento del padre de Betty y la reacción de Sally ante ese momento.
Por otro lado la dirección es sublime. Los comienzos y los finales, la elección de "protagonistas" de la historia que se contará. Y cada capítulo acaba dejándote con ganas de más. Además te acerca a los sentimientos de los personajes. Cuando Betty se da cuenta de que ya no quiere a Don es un episodio circular que gira en torno a la cara de dolor de Betty, que anticipa la tormenta. El 3x12, la muerte de Kennedy, por poner un ejemplo que me marcó, la serie te muestra de cerca como vivieron los americanos ese momento tan fuerte y realmente te hace sentir ese dolor.
Algo que me encanta es que no abusa de la música. Siempre se oye el sonido ambiental y la música solo llega en momentos claves (algo que también admiro de Clint Easwood como director).
Evidentemente hay cosas que no me convencen, como el extraño embarazo de Peggy al final de la primera temporada y la escasez de la historia Peggy-Pete que promete bastante pero avanza muy lento. Es lógico que haya cosas que no sean del todo de mi agrado, pero no me quejo.
En definitiva, es una serie increíble que recomiendo a todo el mundo. Y aquí os dejo una de mis escenas favoritas porque la veo y no puedo parar de reír (2x05).