Harry, el meticuloso

Clint Eastwood es respetable como actor, pero como director es enorme.
Hay varios directores que me gustan, como Eduardo Chapero-Jackson, Woody Allen o el propio Guy Richie, y tampoco es que sea muy entendida en este campo, pero creo que Eastwood da en mi punto clave. Dirige las películas de la manera que me gusta que sean dirigidas.
No abusa de la música, lo que para mí es algo clave. El sonido suele ser de ambiente y sólo hay música en momentos concretos.  Clint crea la situación como quiere, ya sea la luz o los actores, no usa la música para crear sentimientos. El sonido sólo es un complemento y no influencia a los espectadores.
Por otro lado, los planos son estupendos. No abusa de los primeros planos pero muestra lo que es importante para la obra. No hace planos rebuscados pero sí utiliza los movimientos de cámara de manera adecuada.
En el caso de su último trabajo, "J. Edgar", es destacable la fotografía y la ambientación de las distintas épocas. El maquillaje es quizás un poco excesivo pero no está mal. Los actores, muy bien elegidos (¡dios! Leonardo di Caprio está genial, es un pedazo de actor), hacen que los espectadores nos acerquemos a los personajes y hasta soltemos alguna lagrimilla en momentos sentimentales. La música, otra vez, es perfecta... poca y perfecta. Como negativo, puedo decir que es una película larga y, quizás, un poco lenta pero muy interesante y que nos descubre un poco más de la vida de este personaje.

En fin, esto es todo. Recordad que es solo una opinión, claro.

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