Review Skins 'Fire' completo (spoilers)

El retorno temporal de Skins a nuestras pantallas es algo que hacía mucha ilusión a lo fans, entre los que me encuentro. Después de bastante tiempo volvemos a vernos las caras con algunos de los personajes de la primera y segunda generación, de quienes estábamos esperando un verdadero y claro final. Los dos primeros episodios de esta séptima temporada, titulado "Fire", nos reencuentran con Effy, Naomi y Emily. No se puede considerar una decepción, pero desde luego es muy distinto a lo que nos tenían acostumbrados los guionistas, pero siempre marcado por la misma maravillosa dirección, estética y esos personajes únicos e increíbles.
Effy, nuestra querida Effy Stonem, uno de los personajes de Skins más famoso y recordado; una de las pocas a la que la gente odia o ama, sin punto medio. Después de conocerla en las cuatro primeras temporadas de la serie, de ver sus desfases y su locura, encontramos ahora a una Effy mucho más estable y responsable. Sigue siendo ella pero no es ella. Sigue siendo libre, un poco egoísta y aquella chica guapa y misteriosa que enamora a los hombres como siempre, pero ahora trabaja en una empresa y quiere dar lo mejor de sí misma, lo que la lleva a un terrible final. La Stonem intenta no ser egoísta, pero se encuentra en una situación complicada con Naomi y no logra actuar como la amiga que ésta espera; pero aun así demuestra al final del episodio que ha hecho lo que ha podido y que finalmente se ha sacrificado por quienes la habían ayudado.
Y aquí tenemos el otro tema del capítulo: Naomi. Vamos a ver, guionistas bonitos, ¿por qué esa manía de matar gente? ¿No ha sido suficiente con que caiga uno por generación? Pues no, ahora nos cargamos a Naomi, con cáncer ni más ni menos. Para mi fue muy doloroso este final porque, como bien dice ella, son Naomi y Emily... esa pareja perfecta de la segunda generación, de la que nunca pensaríamos que acabarían separadas. Me parece un desenlace muy duro para estas dos chicas que tienen tantos fans entre los seguidores de la serie (me incluyo entre ellos, por supuesto).
A parte de esto, la relación entre Effy y Naomi choca varias veces durante el episodio. Mientras que Effy ha dejado atrás su vida de locura británica propia de Skins, Naomi no hace más que beber, fumar y seguir siendo una adolescente sin futuro ni demasiadas preocupaciones. La idea de su fuerte enfermedad influye en ella lo suficiente para que no madure ni cambie, mientras que Effy quiere ser adulta y tener una mentalidad estable, algo que nunca había conseguido durante la serie.
Bueno, ¿y qué decir de Craig Roberts? El pequeño gran Dominic, como bien dice él, 'patéticamente enamorado' (cual JJ en la tercera temporada) de una Effy inalcanzable, que le quiere como amigo pero juega con sus sentimientos. Este chico no puede ser más genial. Algunos ya le amamos desde que lo vimos en 'Submarine' y ahora volvemos a quererle en este papel tan adorable y maravilloso que tiene en Skins.
Por tanto, me han parecido dos capítulos sorprendentes y extraños. Ya os digo que no puedo hablar de decepción, y mucho menos tras las ganazas que tenía de volver a ver Skins, pero es un episodio diferente donde los que quieran volver a ver la serie de siempre no van a encontrarse a gusto.
Y sinceramente, no me puedo creer que nunca más vuelva a ver a Effy, Naomi y Emily. Cuando te medio acostumbras (medio, nunca del todo) a que no volverás a ver Skins, los personajes vuelven y te ponen la miel en los labios. Pero no suframos todavía, que aún quedan dos historias más por delante para dar el adiós definitivo, aunque ya podemos despedirnos de estas tres muchachas y quedarnos relativamente tranquilos  con el desenlace que se les ha dado.

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